"En la seducción, lo femenino no es ni un término marcado ni no
marcado.Tampoco recubre una <> de deseo o de goce,
una autonomía de cuerpo, de palabra o de escritura que habría perdido (?), no reivindica su verdad, seduce".1Es decir, lo femenino es puramente seductor, por muy obsceno que esto puede
llegar a ser , según de donde se mire y el contexto en que se establezca,
pues lo morboso es también atractivo por su propia naturaleza, pero también dependiendo del grado de morbo que se establezca y de cómo éste se encuentre representado. Por ejemplo en la obra de Jenny Saville artista británica, a quien hacen referencia mis trabajos, el cuerpo es representado a través de la pintura de manera tal que es morboso y seductor, a la ves que interesante por la forma en que está tratada la pintura y las escenas, pues claramente no hay otra pretensión de la artista en mostrar el cuerpo más que como se ve representado ahí, por ejemplo en la obra Plan (1993), donde lo grotesco en la representación pictórica del cuerpo hablan del interés por la representación del cuerpo como carne y materia que a mi modo de pensar, siempre están en una constante transformación, de ahí el interés por la representación pictórica del cuerpo humano al desnudo, pues pareciera que al mostrarse desnudo, además de plantearse desde su propia naturaleza, el cuerpo adopta una dimensión de monumentalidad , donde los trazos, en mi caso de pintura, van formando y siendo parte de esas pequeñas y a la vez que grandes montañas de carne, que es a la vez el receptor de todas las sustancias químicas, emocionales, etc., es decir, nuestro gran depositario. Queriendo plantearse esto en el último examen de pintura con Pablo Langlois como profesor, donde se muestran tres pinturas de 1.50 x 2.00 mts aprox. Con representaciones de dos cuerpos femeninos y uno masculino sobre un soporte de tela, montados en la sala g-32, escuela de arquitectura, donde el tratamiento de la pintura da cuenta de una búsqueda en el área de la seducción y de plantear el cuerpo como herramienta de ésta.Así también se hace imprescindible mencionar el trabajo de Lucien Freud, pintor británico de pos guerra, quien utiliza como modelos a personas de su propio entorno para ser pintadas y que al igual que Saville hace una representación del cuerpo que da cuenta de un interés por lo carnal, tratando la pintura desde una pastosidad que resulta en veces enfermiza pero en el caso de Freud, el trabajo parece estar centrado en el retrato propiamente tal y en el comportamiento humano, siendo importantes en su pintura el tratamiento de la luz, los contrastes y la pincelada, dejando a un lado el sentimiento y todo tipo de seducción a través del color, siendo su método de trabajo lento y enfático en la técnica del dibujo y la pintura, viéndose esto en obras como "Benefits Supervisor Sleeping" (1995).
Por lo que el problema planteado inicialmente se desglosaría en una investigación sobre el cuerpo y su representación en la pintura haciendo relación con lo cotidiano, para lo que debería de nombrar en un futuro al escritor Richard Sennet y su libro "Carne y Piedra: el cuerpo y la ciudad en la civilización occidental", pues plantea una investigación sobre la historia del cuerpo desde la antigüedad y la compara con la velocidad actual de las sociedades occidentales , donde parece haberse perdido de alguna manera la percepción de nuestra propia corporeidad y desnudez, presentando así el autor a la ciudad como una representación directa del cuerpo humano.
1: Baudrillard, Jean: De la Seducción, I. La Eclíptica del sexo, pág.15, Editorial CATEDRA, Sexta Edición, 1989, Madrid, España.
jueves, 22 de mayo de 2008
Corrección fase exploratoria, 30 de abril.
Comentario:
Este documento está corregido con Pepo el viernes 16 de Mayo.
Desde la representación del cuerpo humano ha habido gran énfasis en mostrar la figura humana desde su propia condición de cuerpo y carne, es decir, anatomía; llevándolo a espacios cotidianos en los que actúa como un órgano vivo y absorbente, donde se depositan todos los deseos y a la vez las miserias del hombre en su existencia tal.
Es desde este ámbito entonces que comienzo con trabajos de obra muy experimentales, en lo que muchas veces el problema ha ido más allá de la figura humana, siendo la permanente presencia del blanco que tiñe los matices haciendo de éstos colores apastelados, e incluso enfermizos. Sobre todo en trabajos como Autorretrato o Enfermo Mental, donde no existe aún una línea de trabajo establecida, sino que hay una experimentación con los colores, la mancha y el gesto; pero aún así insistiendo en la figura humana en ocasiones no más que una excusa para plantear otra cosa, dando en la pintura, resultado de un trabajo más bien clínico, donde los personajes parecen acabar en una profunda enfermedad dado por la permanente presencia del blanco.
En el siguiente, se tratará de indagar en la Seducción y en la representación pictórica del cuerpo, entendiendo éste como una herramienta esencial en lo seductor, planteando el texto de Jean Baudrillard "De la Seducción", como principal guía para la comprensión de lo planteado anteriormente.
En el texto Baudrillard plantea la seducción bajo distintas consignas o parámetros entre las que destacan: El cuerpo, lo sexual, lo seductor y lo seducido, la sensualidad, el morbo, etc., planteando que la seducción trata de corromper el orden "divino" siendo para toda religión la perversión máxima, procedente del maleficio y artificio, en donde se pervierten las verdades, siendo una estrategia de apariencias y situándose más allá de todo movimiento, "La seducción es más fuerte que el poder porque es un proceso reversible, mientras que el poder se quiere irreversible, como el valor y, como él, acumulativo e inmortal".
Plantea además lo siguiente:
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Enfermo Mental
óleo sobre tela 90 x 60 cm

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